TERMINATOR SALVATION
Atención: este artículo puede contener spoilers o detalles de la trama
Tras tres entregas, ya era de esperar una en la que se mostrase la guerra y el futuro tal cual se nos contó. En Terminator Salvation, nos encontramos en el año 2018, en plena guerra entre humanos y máquinas, y todavía sin un John Connor como líder de la Resistencia.
Sin embargo a toda saga le llega el momento de decir ”ya basta”. Terminator Salvation es simple, trillada y altamente predecible. Para todos aquellos fans de la ciencia ficción, o que simplemente quedaron encandilados con las máquinas soñadas por James Cameron, entonces es altamente recomendable, pero para aquellos que les van esos rollos filosóficos, que se vaya a ver otra película (o que se lean un libro).
Terminator Salvation no es nada que no hayamos visto antes o que ya se haya contado antes. Ni siquiera da para los cinco minutos de rigor para pensar acerca de qué habría pasado si las máquinas hubiesen matado a John Connor o a Kyle Reese, porque eso ya se pensó en las primeras películas.
No obstante, como a mí me gustan estas americanadas, la recomiendo a todo aquel que guste de este género.
Lo mejor: Anton Yelchin en el papel de Kyle Reese, un personaje tan importante como John Connor. Eso y las máquinas, desde Marcus Wright, pasando por las Mototerminators hasta la gran recolectora de humanos.
Lo peor: un Arnold Schwarzenegger hecho enteramente por ordenador para recrear al T-800, patético, ridículo y encima mal hecho. Eso, y que de tantas veces que Kyle Reese es identificado, ninguna máquina sea capaz de pegarle un tiro.
Valoración personal: 5
Escrito en La Crítica
Etiquetas: La Crítica
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